Serena Williams desafía el tiempo y recupera su lugar en Wimbledon
La leyenda del tenis vuelve a pisar el All England Club en 2024 tras una ausencia de cuatro años desde su último torneo individual y desde que se retirara de las canchas. Con 44 inviernos en el haber, la norteamericana arrancará su campaña este martes contra la joven australiana Maya Joint en la ronda inaugural.

Raíces en el césped

La veteranísima tenista optó por un calendario de preparación ajustado al terreno de hierba. Su participación en los dobles de Queen’s Club y Berlín funcionó como el calentamiento ideal antes de este gran retorno. Sobre esa experiencia en Londres, confesó:

"No diría que experimenté muchas emociones, más que nada porque creo que ya había estado en Queen's, en Londres, y había jugado sobre hierba. La sensación fue 'vale, llevo ya un par de semanas haciendo esto'. Obviamente, al jugar, puede que surjan muchas cosas. Pero bueno..."

A la contra de los plazos

La incertidumbre rodeó su confirmación en el cuadro de simples hasta el último minuto. Williams reveló que el margen para dar el salto final se cerraba apenas el día anterior al torneo, y que la duda persiste incluso hoy.

"Pues creo que tenía hasta el lunes para decidir. Simplemente no estaba segura hasta ese momento. Sinceramente, ni siquiera ahora estoy segura, pero ya veremos."

Una nueva etapa de disfrute

Lejos de cargar con las presiones de una temporada competitiva, la ex número uno del mundo busca simplemente saborear la cancha. Su enfoque ha cambiado radicalmente con los años y ahora prioriza la vivencia sobre los resultados.

"Creo que mis sensaciones serán diferentes. Considero que, en general, mis expectativas son sin duda distintas por primera vez en mi carrera. Creo que realmente voy a disfrutar estando ahí fuera."
El primer set de Williams en esta edición promete ser un espectáculo por sí mismo, más allá del marcador. La comunidad latina y los amantes del deporte siguen de cerca cada uno de sus movimientos, esperando ver si la magia de sus 23 títulos de Grand Slam puede cobrar vida una vez más sobre el césped londinense.