Zlatan Ibrahimovic no deja dudas: Francia es la bestia a derrotar en Nueva York
El crack de 42 años ya aseguró su lugar en la transmisión de Fox Sports y tiene muy claro el abismo que separa a su antigua selección de la cima mundial. Antes de medirse a los Bleus en la Gran Manzana, Zlatan lanzó un mensaje contundente para la audiencia global: los franceses llegan como la máquina perfecta para alzar el trofeo.

La radiografía de un ex delantero histórico

Tras la aplastante victoria sobre Noruega, la leyenda nórdica se mostró generoso con el combinado dirigido por Didier Deschamps. Admitió que, en un torneo donde el azar siempre tiene cabida, el plantel galo se ha convertido en un organismo deportivo casi imposible de tumbar.

"Todo puede pasar, pero no veo a muchos equipos capaces de vencerlos. La única oportunidad que tiene un rival es cuando se relajan y bajan el ritmo. Es el único momento en el que he visto a un rival meterse en el partido, pero son un equipo completo, con muchas variantes...Es un equipo al que hay que seguir de cerca. Son favoritos para ganar el Mundial. Juegan a otro nivel, todos brillan ahora, están todos conectados, hasta el portero. Lo más complicado es encajar a todos estos jugadores y Deschamps lo ha logrado", comentó.

El temor nórdico ante el despliegue tricolor

El diario Sweden Herald reconoce las difíciles condiciones, pero insiste en que el verdadero escollo consiste en descifrar a un colectivo donde ningún nombre resalta por encima del resto. "No hay un solo jugador a vigilar de forma especial".
Por su parte, Aftonbladet admite que la misión se antoja titánica ante semejante despliegue de estrellas.

"Suecia viaja a Nueva York para afrontar la mejor selección del Mundial. Nos viene un Balón de Oro, otro que lo ganará pronto, Mbappé, y después Olise en unos años. Hay que parar lo imparable".
El medio sueco traza un paralelo histórico para dimensionar la magnitud del choque, equiparando al plantel tricolor con aquella dominante selección brasileña liderada por Ronaldo en el 2002. Más allá de la analogía, queda una realidad innegable: Escandinavia deberá producir una exhibición táctica impecable para sobrevivir al duelo. En un Mundial donde el talento individual suele definir los enfrentamientos, frenar a un grupo tan alineado y letal representa el primer gran test para los suecos en esta campaña.