Texas separa familias de migrantes y detiene a padres por cargos de allanamiento en su última medida fronteriza

La policía estatal de Texas ha procedido a separar familias de migrantes en la frontera con México, deteniendo a los padres bajo cargos de allanamiento de terreno y trasladando a las madres y sus hijos a la custodia de las autoridades federales, según informó el Departamento de Seguridad Pública del estado este jueves.

La medida, que forma parte de la estrategia más reciente implementada por el gobierno de Texas para gestionar el flujo migratorio, establece una clara división de responsabilidades: los varones quedan bajo el sistema judicial estatal por supuestos delitos de acceso no autorizado a propiedades, mientras que las mujeres y los menores son derivados directamente a servicios de inmigración federal para su procesamiento correspondiente.

Funcionarios del Departamento de Seguridad Pública de Texas han señalado que esta política responde a la necesidad de abordar las violaciones a las leyes estatales de propiedad privada, operando de manera paralela a las jurisdicciones federales en materia migratoria. La separación física de las familias en el punto de cruce se ejecuta mediante la intervención inmediata de los agentes, quienes coordinan el traspaso de custodia en el terreno sin demoras administrativas.

La iniciativa se suma a la serie de medidas que Texas ha adoptado para ejercer un control más estricto en su frontera sur, reflejando la postura del estado de priorizar el cumplimiento de las normativas locales como mecanismo central en el manejo de las crisis migratorias actuales.